Cuando hablamos de turismo, ¿a qué nos referimos?

Cuando hablamos de turismo, ¿a qué nos referimos?, un capítulo de la “Guía para la elaboración de planes de desarrollo territorial turístico” (2017) de la Universitat de València

Cuando hablamos de turismo, ¿a qué nos referimos?

El turismo, atracción y experiencias

El turismo son los viajes a territorios don- de no se reside ni se tiene la ocupación principal y en los que se pernocta para realizar cualquier actividad, de carácter personal -27% de los turistas mundiales-, profesional -14%- y ocio y esparcimiento-53%-. Son estas actividades los atractivos que motivan el viaje. No hay turismo sin atracción. La experiencia que se evalúa es ida, estancia y regreso. El turista obviamente ha de disponer de recursos públicos y privados al alcance para su transporte, alojamiento y manutención. El visitante tiene el tiempo limitado para realizar sus actividades in situ y es, por tanto, más analítico y exigente que la población residente y usuaria cotidiana del territorio. Ser turístico, en realidad, es el objetivo del marketing y la comunicación en el sector terciario. Significa que la actividad en el lugar -una tienda gourmet, un museo, un restaurante, un partido de fútbol, una jornada científica, un baño en la playa, una operación de cirugía estética- logra atraer visitantes del exterior que están dispuestos a quedarse a dormir para poder realizarla.

No hay un sector turístico, sino una amplia diversidad de actividades relacionadas con el turismo

Sólo las agencias y operadores de viajes son actividades esencialmente turísticas. No hay un sector turístico. Existen organizaciones terciarias que ofrecen servicios y experiencias al público en un territorio determinado y cuya capaci- dad de conexión-atracción y facturación varía desde  su  área  local  de influencia-población residente-, hasta un área su- perior de excursión -población  viajera  de ida y vuelta diaria- y finalmente hasta un  área turística.

Origen y destino: las claves territoriales del turismo

Hay turismo y las personas viajan y pernoctan porque existen, en primer lugar, territorios de destino que ofrecen una aglomeración emocionante y/o funcional de atractivos y recursos y activan el deseo de viajar. Y, en segundo lugar, se viaja por- que hay territorios de origen que facilitan la salida de sus residentes y se conectan bien con el exterior y los territorios de destino. Viajar es un ejercicio de libertad formal y real. El transporte, es decir, la relación física por la que el turista se des- plaza del lugar de origen al de destino, se convierte en un factor fundamental en el sistema territorial turístico.

La logística necesaria del turismo

El turismo es un hecho político y territorial y sólo sucede si hay conexión informacional y física entre las poblaciones de los territorios. Para que tengan lugar la emisión, viaje y recepción en condiciones funcionales han de existir entidades públicas y privadas que oferten atractivos y recursos y cuyos operadores puedan consolidar trayectorias profesionales en el sector público y en los sectores privados implicados.

Adaptabilidad y visitabilidad en el turismo

La adaptabilidad de un territorio para ser turístico pasa por disponer de un empresariado capaz de competir en el merca- do, un empresariado capaz de canalizar funciones como la oferta de productos turísticos, de alojamiento o de restauración. Un territorio sólo puede recibir turistas si atrae visitantes y facilita su pernoctación. Y en una sociedad occidental atractivos y facilidades se canalizan mediante empresas, capaces de competir. Hay cono- cimientos y capacidades específicamente turísticas que el empresariado debe conocer, no sólo las relacionadas directamente con la gestión empresarial, sino también las específicas de la industria turística, como las destrezas en saber relacionarse con un cliente de cultura, estilos de vida e idioma diferentes.

A su vez, la visitabilidad del territorio incluye su accesibilidad y habitabilidad. Accesibilidad y habitabilidad son funciones a cumplir por la Administración Pública a través del presupuesto público y la democracia política en los países avanzados. Ninguna empresa de transporte, alojamiento y alimentación podrá cumplir su misión si no se localiza en un territorio accesible y habitable. De la misma manera se ha de añadir la conectividad on-line como requisito para ser tenido en cuenta por el exterior.

El turismo, un cúmulo de experiencias satisfactorias

En la actualidad, los viajeros tienen más información y, en los países avanzados, acumulan experiencia, por lo que viajan más conscientemente, tienen expectativas y exigen calidad. En realidad, esperan tener una experiencia “deseada”, esto es, quieren que todo lo instrumental en su viaje suceda con funcionalidad, eficacia y eficiencia, y que los atractivos satisfagan sus emociones esperadas. Turismo es cada vez más función y emoción en un territorio. El sistema territorial visitado ha de funcionar para que pueda ser en su caso emocionante.

Función, emoción y tiempo en las actividades turísticas

El reparto entre función y emoción en el territorio difiere según el segmento motivacional. Cuando el motivo del viaje se debe a cuestiones personales (relaciones personales, amistad, familia, salud, religión) y, más aún, si se trata del ejercicio profesional, el turista demanda funcionalidad al destino para optimizar el tiempo disponible y concentrarlo en la  actividad (tráfico fluido, limpieza urbana, dormir bien, facilidades en restauración, seguridad en las calles).

En el segmento del ocio, la diferencia viene establecida por la existencia o no de un período vacacional. Si el turista usa tiempo libre correspondiente a períodos vacacionales prolongados, el requisito funcional se minimiza (por ejemplo, el sol y playa estival en la UE para mayores de 45 años). Pero si el turista usa tiempo libre más escaso -períodos vacacionales cortos, breaks, fines de semana-, también actúa exigiendo al territorio la mejor articulación posible en términos funcionales para que las actividades de ocio que motivan realmente la estancia dispongan del mayor tiempo posible.

 

Fuente: extraído de la “Guía para la elaboración de planes de desarrollo territorial turístico” (2017), editado por el Vicerrectorat de Participació i Vertebració  Territorial de la Universitat de València y la Agència Valenciana del Turisme, se puede descargar aqui