Paisajes de montaña y forestales

Serra de Mariola

El jardín botánico del Mediterráneo

Mariola: espacio vivido, percibido y concebido

Desde la Geografía, normalmente se suele decir que un espacio geográfico tiene tres niveles de existencia: como espacio vivido que nos genera emociones y sentimientos; como espacio percibido con la consecuente valoración social del mismo; y como espacio concebido que genera una ordenación territorial propia. Y en la Sierra de Mariola se alcanzan estas tres dimensiones de manera plena, ya que es uno de los espacios naturales más arraigados en la cultura popular valenciana de todos los tiempos y por lo tanto, valioso y valorado. Y es que, desde siempre, el valor botánico y farmacológico de la Sierra de Mariola ha sido largamente comentado y cantado. Así Cavanilles (1797), nos dice:

Es Mariola uno de los principales montes del reyno, si solo atendemos a su altura y sus vegetales; pero el primero y sin igual si consideramos las riquezas que proporciona a los pueblos arrojando hacia todas partes ríos o copiosas fuentes. A muchas dan origen los demás montes, pero casi siempre en las partes septentrionales; solo Mariola las da por todas y con profusión como por especial privilegio de la naturaleza”. 

“Todo el monte es calizo, con bancos inclinados hacia las faldas, y mucha tierra roxa: los que miran al este y al sureste están rotos desde la punta de Moncabrer hasta la hoya de Alcoy y Condado de Concentayna, y parece fueron de mayor extensión en otro tiempo”.

También, Fuster (1962) nos recuerda que “la Mariola es una sierra cargada de plantas medicinales y aromáticas, y de arbolado frondoso, con fuentes secretas y frías”.

Y más recientemente, el documental ‘Mariola, serra de llibertat’, de la productora valenciana Documentart, nos muestra el rico patrimonio arqueológico, histórico y medioambiental de un paisaje vivo y en constante transformación, en el que destacan sus cumbres, plantas, fuentes, senderos, hierbas, fuentes, fauna, masías, castillos, ermitas o cavas… que evidencian la intensa actividad de aprovechamiento que los habitantes que conforman la “comunidad de Mariola” han hecho a lo largo de los siglos.

De hecho, una característica que este paraíso natural presenta es que, sin duda, se trata de uno de los espacios naturales protegidos de todo nuestro territorio con más presión humana: más de 90.000 personas, correspondientes a los habitantes de los siete municipios que tienen parte de sus términos en la Sierra de Mariola: Agres, Alcoi, Alfafara, Banyeres de Mariola, Bocairent, Cocentaina y Muro d’Alcoi.

 

Mariola: el paraíso botánico del interior valenciano

Este enclave natural de 17.257 hectáreas, declarado Parque Natural en el 2002, está situado entre dos provincias (Alicante y Valencia) y comprende tres comarcas (l’Alcoià, El Comtat i la Vall d’Albaida). Forma parte de las cordilleras béticas con una alineación de suroeste a noreste y es considerado como un parque natural con alturas más que considerables, teniendo su cumbre en el pico del Montcabrer de Cocentaina (1.389 m), aunque también presenta otros que superan los mil metros: les Penyes Monteses (1.352 m), Recingle (1.256 m), Molló del Teix (1.238 m), Comptador, (1.222 m), etc. Por ello, reúne las condiciones óptimas para realizar actividades de senderismo. Prueba de ello es que lo atraviesa el Sendero de Gran recorrido GR-7, con señalizaciones amarillas y blancas, que ofrece la posibilidad de introducirse en sus innumerables caminos y sendas que lo recorren.

Presenta un clima típicamente mediterráneo: temperaturas generalmente suaves (las medias anuales oscilan entre los 13 y los 16 °C) y lluvias concentradas en primavera y otoño en las vertientes septentrional y oriental que, sobre todo en invierno, suelen producirse en forma de nieve y que contrastan con un destacado periodo seco en verano. Tenemos pues, una mezcla entre clima más típicamente litoral y de interior.

Pero, sin lugar a dudas, el gran tesoro de la Serra de Mariola es su riqueza botánica. ¿Quién no recuerda la canción popular?

Serra de Mariola
tota a floretes
tota a floretes sí
tota a floretes no
tota a floretes.
On van les socarrades
a fer botgetes
sí a fer botgetes no
a fer botgetes

Aunque la flora mediterránea es la típica, existen auténticas joyas botánicas como los 30 tipos de orquídeas. Y es que se han catalogado más de 1.200 especies de plantas (de las 2.500 catalogadas en la provincia de Alicante) con muchos endemismos, que son popularmente conocidas y recogidas por los habitantes de las poblaciones cercanas debido tanto a sus propiedades aromáticas y medicinales y usándolas tanto con fines gastronómicos (como condimento alimentario o como base del “herbero” o licor de hierbas típico de la zona), como para la cosmética y los remedios naturales medicinales. Así, no es extraño encontrarse con gente que conoce y recoge salvia, romero, tomillo, rabo de gato, manzanilla borde, “timó real”, la pimentera o “pebrella”, el espliego, la santonica, el hipérico, el té de roca, etc.

Su fama como reserva botánica es histórica. De hecho son múltiples los especialistas que, a lo largo de la historia, la han visitado y valorado. Así, encontramos ejemplos desde los tiempos de la ocupación musulmana de la península con Abd-el-Rahman Abu Mathreph (Asín, 1943), hasta siglos después con la visita de Joseph P. de Tournefort (entre agosto y octubre de 1681) acompañado de Jaume Salvador i Pedrol, quien realizó un herbario duplicado del de Tournefort conservado hoy en día en el Institut Botànic de Barcelona (Serra 2007). Después, y siguiendo el itinerario marcado por Tournefort, fueron muchos otros personajes (Barbey, Barnades, Boissier, Bourgeau, Burnat, Cámara, Cavanilles, Diek, Font Quer, Hegelmaier, Jussieu, Lagasca, Laguna, Leresche, Levier, Pau, Porta, Pourret, Quer, Reuter, Rigo, Rigual, Rivas Goday, Rouy, etc.) quienes la visitaron. En nuestra época, cabe destacar el estudio de la flora de la sierra por parte de Josep Nebot, bajo la dirección de Gonzalo Mateo. Fruto de ese trabajo fue el material recolectado entre 1986 y 1988 (alrededor de 600 pliegos), actualmente depositado en el herbario del Jardín Botánico de Valencia.

Esta riqueza natural convive con zonas castigadas por los números incendios forestales que la zona ha padecido (1979, 1980, 1994, 2012, 2014 y 2016), así como con bosque mixto mediterráneo (carrascales, pinos, coscojas, enebros…) y matorral con brezos, aliagas, jaras… Hay también zonas de vegetación edáfica en la zona del Vinalopó, así como especies vegetales asociadas a fuentes (como la del Molí Mató). También destaca la existencia del tejo en la llamada Teixera d’Agres.

La riqueza botánica se traduce también en una rica fauna de insectos, invertebrados, anfibios (ranas y sapos), reptiles (lagartija ibérica, lagarto ocelado, culebra bastarda, víbora hocicuda…), aves (pinzón, perdiz, verdecillo, petirrojo, carbonero común…), rapaces tanto diurnas (águila real, halcón peregrino, azor, etc.) como nocturnas (búho, real, cárabo, lechuza…); y mamíferos (jabalí, conejo, gato salvaje, garduña, comadreja, gineta, tejón, zorro, etc.). Además, cabe destacar las especies reintroducidas por el ser humano: el buitre leonado y el arruí.

 

Mariola: la sierra de las rutas infinitas

El hecho de ser un espacio natural tan extenso, propicia la existencia de distintos paisajes con una riqueza patrimonial y natural diferenciada. Así, podemos encontrar:

1) La zona de ombría con los neveros o cavas. Centrada en la zona de Agres, donde abundan los neveros o cavas como la Cava del Teix (construida en el s. XVIII), pero sobre todo, la Cava Gran o Cava Arquejada, que se ha convertido en el símbolo inequívoco de esta sierra y que ha sido recientemente restaurada. Esta construcción data de los ss. XVII y XVIII, y estuvo en uso hasta principios del s. XX, volviéndose a utilizar puntualmente durante la Guerra Civil. Tiene 11 m de profundidad y 15 m de diámetro interior, con seis arcos de estilo gótico apuntados en los extremos de los hexágonos exteriores y unidos en el centro. Esta estructura sostenía una bóveda de viga y cañizo que estaba rematada con teja moruna. También en esta zona podemos encontrar uno de los mejores ejemplos de vegetación asociada a fuentes y manantiales: la Font del Molí Mató.

2) La zona del nacimiento del río Vinalopó. Se sitúa en el Barranc d’Ull, donde limitan los términos municipales de Banyeres de Mariola y Bocairent. La presencia de molinos indica el uso hidráulico que se ha dado a esta zona. Así nos encontramos con La Borrera o Molí de la Campana que data de 1.712 y que es un ejemplo de adaptación a los distintos procesos industriales que han existido en la zona, puesto que aunque fue en principio concebido como molino de harina y más tarde, en el año 1.810, reconvertido en molino papelero, y finalmente, entre los años 1.855 y 1.968, transformado para la manufactura textil. Esta adaptación también la encontramos en las conocidas fábricas de Blanes o Molí de Baix y Molí de Dalt. Cruzando el río nos encontramos con la Font de la Coveta que posee un medidor de caudal, y es donde tradicionalmente se ubica el nacimiento del río Vinalopó, aunque otros estudios lo localizan en las cercanías del Mas de Bodí.

3) La zona de los senderos. La estima por la Sierra de Mariola, se evidencia por los innumerables senderistas que la recorren en cualquier época del año por cualquiera de las rutas del GR 7 señalizadas: Mas de la Penya, PR-CV37; Cocentaina – Ermita. S. Cristòfol, PR-CV 37.1; Cocentaina – Montcabrer – Cocentaina, PR-CV 37; Banyeres de Mariola, PR-CV 4; Cocentaina – Agres, PR-CV 27; Banyeres de Mariola – Biar – Elda, PR-CV 35; Molí Mató – Cava de Don Miguel; PR-CV 104; Ermita Barxell – Font de Moya, Preventorio; PR-CV 133; Casa Tàpena – Mas de Prats; PR-CV 160. A través de ellas podemos descubrir lugares históricos de Cocentaina, como el Palau Comtal, edificio de estilo gótico-renacentista construido sobre un antiguo edificio musulmán del siglo XII, por orden de Roger de Lauria, primer señor feudal de la villa; la Ermita de Sant Cristòfol del siglo XIII y su área recreativa, el castell de Cocentaina, torre de origen cristiano del siglo XIII-XIV enclavada sobre los restos de un antiguo castillo musulmán del siglo X. También, la subida al Montcabrer desde Cocentaina nos permite recorrer un camino regado de fuentes (la Penya Banyà, les Huit Piletes, la Font de l’Heura, la Font de la Boronà, la Font de Sancho, la Font del Pouet) y de paisajes míticos como el Barranc del Cinc en Alcoi.

No hay que olvidar tampoco las abundantes zonas recreativas que encontramos a lo largo de toda la Mariola. A parte del Centro de visitantes del Parc Natural de la Serra de Mariola, ubicado en el Mas d’Ull de Canals en el kilómetro 17’5 de la carretera CV-795 Alcoi – Banyeres de Mariola, podemos destacar otros: El Preventori (Alcoy); El Refugi Les Foietes (Cocentaina); la Ermita de Santa Bàrbara (Cocentaina) justo en el apeadero de la línea férrea Alcoi-Xàtiva; la Ermita de Sant Cristòfol (Cocentaina); La Querola (Muro d’Alcoi); la Font de Mariola (Bocairent); el Santuari de la Mare de Déu d’Agres (Agres); la Font del Molí Mató (Agres); la Font del Tarragó (Alfafara).

También es destacable el patrimonio gastronómico que conforma la “Cuina de la Serra de Mariola” (Valls y Valls, 2016) basada en dos elementos fundamentales: la base del aceite de oliva de gran calidad que se produce en la zona y la utilización de las muchas hierbas aromáticas que la Mariola contiene. Esta riqueza gastronómica nos ofrece platos como la “olleta”, las “bajoques farcides”, la “borreta”, los “fesols amb carabassa”, el “espencat”, el “gaspatxo de la Mariola” condimentado con “pebrella”, el puchero…, y bebidas, siendo el herbero y el café licor, las más tradicionales.

 

Mariola: un paraíso para los sentidos

Por todo lo anterior, se puede afirmar que la Serra Mariola constituye un espacio único en la geografía valenciana y peninsular. Sus más de 17.000 hectáreas proporcionan un auténtico museo, en el que el visitante puede disfrutar tanto de paisajes de montaña como fluviales y en los que, a modo de salas de museos, puede ver y oler la mayor muestra botánica de nuestro territorio. Un patrimonio que merece ser protegido y valorado para el disfrute de las futuras generaciones.

 

José Cantó Doménech
Dpto. Didáctica de las Ciencias Experimentales y Sociales
Universitat de València

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Fotos

Les Covetes dels Moros, Bocairent (foto Miguel Lorenzo).Les Covetes dels Moros, Bocairent (foto Miguel Lorenzo).Les Covetes dels Moros, Bocairent (foto Miguel Lorenzo).Subida a la sierra desde Agres (foto Miguel Lorenzo).Subida a la sierra desde Agres (foto Miguel Lorenzo).Subida a la sierra desde Agres (foto Miguel Lorenzo).Vistas desde la Serra de Mariola (foto Miguel Lorenzo).

Mapas

Mariola: espacio vivido, percibido y concebido Desde la Geografía, normalmente se suele decir que un espacio geográfico tiene tres niveles de existencia: como espacio vivido que nos genera emociones y sentimientos; como espacio percibido con la consecuente valoración social del mismo; y como espacio concebido que genera una ordenación territorial propia. Y en la Sierra […]Mariola: espacio vivido, percibido y concebido Desde la Geografía, normalmente se suele decir que un espacio geográfico tiene tres niveles de existencia: como espacio vivido que nos genera emociones y sentimientos; como espacio percibido con la consecuente valoración social del mismo; y como espacio concebido que genera una ordenación territorial propia. Y en la Sierra […]

Citas

Joan Valls Jordà. La cançó de Mariola.

Pel cingles de Mariola
vaig igual que un pelegrí.
Olc la ginesta, la sàlvia,
l’espígol i tot em diu
una rara melangia
de càntic esborradís
que grava en la pedra grisa
segles de calma. En el cim
l’àguila explora l’immens
amb son vol meditatiu.
Pels cingles de Mariola
vaig igual que un pelegrí.
Del meu gest de bruixot místic
s’ha burlat un teuladí (...)

Vicent Andrés Estellés. Mural del País Valencià.

La Mariola està molt ocupada
amb la seua fillada de fonts que corren
muntanya avall i rodolen per terra
i s’aixequen i canten amb la boca plena de terra.
(...)

Mariola
doblada com un llençol
com el tapet de la taula
i guardada en un calaix
i amb uns codonys aromada
(...)

Oh guerrillera Mariola verda!
Amb els genolls clavats a terra, et pregue.
(...) Pregue per tu, perquè vigiles sempre,
perquè assegures un futur claríssim,
un dur combat, una dura victòria,
el clar fusell, l’espasa il·luminada.
I pregue més: et pregue pels teus fills.
Preserva, tu, aquesta raça indòmita,
aquest futur de gegants i senyeres!

Bibliografía

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Mural del País Valencià. València: Edicions 3 i 4.

ASÍN, M. (1943).

Glosario de Voces Romances registradas por un botánico anónimo hispano-musulmán (siglos XI-XII). Madrid: C.S.I.C.

CAVANILLES, A. J. (1797).

Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia. Madrid: Imprenta Real. (Edición facsímil, Valencia, 1981).

FUSTER, J. (1962).

El País Valenciano. Colección Guías de España. Barcelona: Ed. Destino.

NEBOT, J. R., G. MATEO (1991).

“Helianthemum villosum Thib., nou per a la flora dels Països Catalans”. Butll. Inst. Cat. Hist. Nat. 59 (sec. bot. 8): 149.

SERRA, L.; OLTRA, J. L.; CONCA, A.; SOLER, J.; NEBOT, J. (2012).

“Catálogo de la Flora del Parque Natural de la Sierra de Mariola (Alicante-Valencia)”. Flora Montiberica, 51, 97-125.

SERRA, L. (2007).

“Estudio crítico de la flora vascular de la provincia de Alicante: Aspectos nomenclaturales, biogeográficos y de conservación”. Ruizia 19. 1-1414.

VALLS i JORDÀ, J. (1947).

La cançó de Mariola. Alcoi: Imprenta Hispania.

VALLS, M.; VALLS, A. (2016).

La cuina de la Serra de Mariola. Receptes i gastroliteratura. València: Drassana.